Las reivindicaciones y gestiones realizadas en las últimas semanas por ayuntamientos y ganaderos han dado sus frutos. La normativa que impedía la exhibición de animales bovinos en espacios públicos hasta el próximo 26 de febrero, con el objetivo de frenar la propagación de la dermatosis nodular contagiosa, contemplará finalmente una excepción en aquellos casos en los que no exista coincidencia entre explotaciones ganaderas.
Es el caso de los carnavales de Tolosa y Azpeitia, donde los festejos taurinos populares y tradicionales podrán celebrarse tras la autorización de la Diputación Foral de Guipúzcoa. Esta decisión que llega después de constatar la evolución favorable de la campaña de vacunación del ganado bovino en el territorio.
Una decisión que ganaderos, aficiones y ayuntamientos esperaban como agua de mayo, pues generaba mucha impotencia ver cómo en el resto de comunidades autónomas los festejos seguían su marcha, con las adaptaciones correspondientes, y que en País Vasco seguían manteniendo esa prohibición.
La decisión, sobre todo, es justa. Era de justicia que Azpeitia y Tolosa pudiesen celebrar sus festejos taurinos. Unos festejos que van más allá de una fiesta, pues marcan una identidad única, la cultura de un pueblo y los sentimientos de su gente, de sus aficionados.
Que hoy Guipúzcoa pueda volver a celebrar estos festejos no es solo una buena noticia: es un acto de coherencia, de respeto a su gente y de defensa de una tradición viva en un territorio con una gran cantidad de aficionados. Porque sin festejo popular se pierde la identidad, y sin identidad no hay pueblo. Una cultura popular que ha sabido adaptarse sin renunciar a su esencia. Así que volveremos a ver a mozos poniéndose delante de los toros vestidos con traje y elegantes zapatos.

La noticia ha sido recibida con satisfacción en el sector ganadero y entre los aficionados, que ven en esta decisión una buena noticia a celebrar. De este modo, Guipúzcoa se suma al resto de comunidades autónomas que, bajo criterios sanitarios y de control, continúan celebrando festejos populares, manteniendo vivas unas tradiciones que forman parte de la identidad de muchos pueblos.
La Diputación publicará la orden correspondiente en el Boletín Oficial del País Vasco, y será entonces cuando cada ayuntamiento o entidad organizadora deba solicitar formalmente el permiso, quedando la institución foral como responsable de fijar las condiciones y conceder la autorización definitiva.
En el caso de Tolosa, el visto bueno ya ha llegado de forma excepcional y verbal, lo que permitirá la celebración de las vaquillas y otros festejos taurinos emblemáticos del Carnaval. En Azpeitia, por su parte, se permanece a la espera de recibir esa misma autorización.

