El 23 de abril es Día de Aragón y no hay nada más aragonés que un roscadero. De modo que nada mejor para celebrar el día que asistiendo al primer Concurso de Roscaderos de la temporada 2026. Un concurso organizado en Tauste, así que sí, los festejos populares han vuelto, por fin, a las Cinco Villas.
Los aficionados de las Cinco Villas y los aficionados al cesto tenían muchas ganas de mimbre y vacas; así lo demostraron acudiendo en masa a la Plaza de Toros. Mucha expectación en los alrededores de la plaza en la previa, largas filas, tantas que muchas fueron las personas que se quedaron sin entrada en la tarde. La temporada del cesto ha comenzado colgando el “no hay billetes” y dejando sin entrada, por cuestiones de aforo, a mucha gente que había acudido para ver el festejo.
No era para menos. La Dermatosis Nodular Contagiosa obligó a tomar medidas tras detectarse casos en ganado de carne en el Pirineo oscense. Esto afectó a las Cinco Villas, pues con la norma del 11 de marzo, sólo podían actuar en festejos populares en la comarca ganaderías vacunadas.
Para ello se priorizó el vacunar a los hierros cincovilleses. Pero, el camino no ha sido fácil: la normativa exige esperar 28 días tras la inmunización para poder lidiar y, además, la vacuna es especialmente agresiva, provocando fuertes efectos secundarios en los animales. Así que podemos decir que hoy estamos de enhorabuena al poder haber asistido, de nuevo, a un festejo.
La ganadería elegida para este primer Concurso de Roscaderos fue Hermanos Maylin, de Luna. Que sólo por el hecho de haberse anunciado para un concurso de esta exigencia con esta situación ya tiene su mérito. Para verse las caras con las de Maylin saltaron al ruedo de Tauste 10 cuadrillas de roscaderos —en su mayoría cincovillesas—, siendo el Frente Colono la cuadrilla que se ha llevado el gato al agua.
Sin más dilación, contemos lo sucedido en la tarde del Día de Aragón en Tauste.
Utebo – Monzalbarba vs Baturra, nº 861
La primera vaca en saltar al ruedo esta temporada del cesto ha sido Baturra, marcada a fuego con el número 861 en el costillar: una seria vaca negra, abierta de cara y con mucha movilidad. Para verse las caras con ella, el sorteo quiso que la primera cuadrilla en estrenar la temporada del cesto fuese una de las cuadrillas más en forma y fuertes de las últimas temporadas, la cuadrilla Utebo – Monzalbarba, capitaneada por Guillermo Cortés.
Mario González, en las veces de citador, fue el encargado de desviar a la vaca de salida, pues ella le hizo caso y se fue tras él, incluso más allá, encarando el trayecto hasta el cesto casi desde la contraquerencia. Baturra fue a por el cesto, pegó y se fue, sin emplearse. Ella, que había salido con muchos pies, seguía con la misma movilidad, no paraba. Así que, volvió muy rápido de nuevo al círculo central. En esa ocasión, pegó arriba, pero también, tal cual pegó, se fue. Y siguió corriendo y moviéndose.
En el tercer golpe, la vaca volvió a pegar distinto, pero con la misma actitud: pegar y continuar en carrera; y en cuanto llegaba a tablas, volvía de nuevo a tomar el camino hacia los medios. La vaca en sí era un caramelo, pues no se desgastaba en fuerza, se movía mucho y volvía a los medios sin que Mario tuviera que trabajar en exceso. Pero, en el cuarto golpe, pegó más fuerte y partió los palos del roscadero. La cuadrilla se vio en la necesidad de abandonar voluntariamente y el jurado les otorgó 4 entradas válidas. Guillermo Cortés también se llevó un varetazo en la cara por parte de esta Baturra.
Virgen de la Oliva vs Castejonera, nº 290
Dos Castejoneras llevaron los Hermanos Maylin a Tauste, la primera de ellas, colorada, muy guapa, seria y marcada con el 290, saltó al ruedo en segundo lugar para medirse con la cuadrilla ejeana Virgen de la Oliva, capitaneada por Fran Cavero.
Héctor Colás la citó de salida, pero ella casi ni le miró y se fue directa a por el mimbre. Pegó fuerte y con codicia, repitiendo un segundo golpe consecutivo y desplazando a la cuadrilla. Los roscaderistas aguantaron estoicos el golpe. Volvió pronto a por más cesto y volvió a pegar fuerte.
Héctor la trabajó muy bien, ella era repetidora y empujaba con ganas cuando decidía pegar en el cesto. Según fue avanzando la actuación, cuando ella llegaba a los círculos, se paraba mirando al cesto de frente; se lo pensaba unos segundos y entonces decidía si pegar o volver a frenarse. Una vaca que pensó mucho, pero que cuando se arrancaba a por el cesto ponía a volar a los palos.
Al final, y tras trabajarla mucho, el jurado les otorgó 11 entradas válidas.
Frente Colono vs Glotona, nº 169
A continuación, fue el turno del Frente Colono, capitaneada por Marcos Navarro y que volvía a Tauste, para verse las caras con Glotona, una preciosa vaca castaña bragada, marcada a fuego con el número 169 en el costillar.
Jesús Tanco se llevó muy bien a la vaca de salida, pero Glotona salió que parecía que estaba empachada y no tenía hambre de mimbre, pues la primera vez que se arrancó camino a los medios, pasó un poco de largo del cesto. En la segunda vez fue parecido, topó un poco con el roscadero y se fue. Le costó varias pasadas por los medios centrarse con el cesto y comenzar a pegar al centro. Eso sí, pegaba brevemente y se salía corriendo buscando a Tanco.
Jesús la trabajó de diez. Luego se unió a él Eloy Montañés, trabajando mano a mano muy bien a la vaca. Ella estaba más pendiente de seguir y buscar a los citadores, que de emplearse en el mimbre. Fue una vaca lista con mucha movilidad y, a pesar de que se les enganchó brevemente en el mimbre en una de las ocasiones, la cuadrilla consiguió un total de 16 entradas válidas tras un gran trabajo con ella.
El Castellar vs Argentina, nº 015
En cuarto lugar, fue el turno de una vaca veterana y conocida de la ganadería de Luna: Argentina, marcada con el 015 en las costillas. Enfrente, una cuadrilla de nueva creación: El Castellar. Una cuadrilla medio local, pues la mitad de sus miembros son de Tauste, la otra mitad de Alagón y el capitán, Ángel Carcas, de Remolinos. Para la mayoría, el de ayer, fue su primer concurso.
De salida, Argentina ignoró a Rubén Guajardo, el citador, y enfiló como un tren el camino hacia los medios. Pegó con todo, poniendo a volar y derribando a la cuadrilla. Pero los roscaderistas estuvieron rápidos y hábiles y, en menos de un suspiro, ya estaban en pie terminando de parar a esta veterana que pegaba calamocheando con fuerza.
Rubén la sacó y se la llevó al tercio de la contraquerencia. La segunda entrada llegó muy rápido, pero esta vez la vaca decidió emplearse más. Rubén se la volvió a llevar a la contraquerencia. Ahí, Argentina repuso y volvió con ganas a pegar con fuerza al roscadero, pegando varias veces consecutivas. Los roscaderistas aguantaron muy bien los golpes de la vaca. Pero, cuando Rubén se la llevó de los medios, tropezó en la cara de la vaca. Argentina hizo por él, y la cuadrilla abandonó los medios para socorrer a su citador.
Afortunadamente, todo quedó en un susto y el jurado les concedió 3 entradas válidas. Además, terminaron con el roscadero partido.
Gallur vs Noguesa, nº 172
El quinto acto lo protagonizaron Noguesa, marcada a fuego en el costillar con el número 172, y la cuadrilla que la temporada pasada terminó líder de la clasificación 2025: la Cuadrilla de Gallur, capitaneada por Saúl Frescané.
El incombustible Saúl Pardo aguantó al máximo de salida a la vaca, pero ella lo ignoró. Un inciso antes de contar cómo la res se arrancó a los medios: Saúl Pardo actuó ayer en Tauste con el brazo izquierdo escayolado; afición desmedida es lo que tiene. Lo dicho, la vaca lo ignoró y se fue directa a por el mimbre. La cuadrilla la paró perfecta, girando y bajando el cesto magistralmente.
Saúl se llevó a la vaca pegadita a su espalda hasta las tablas y, desde ahí, ella volvió sola a por el mimbre. Noguesa en el cesto más que emplearse, buscaba. Más que pegar de frente, rodeaba el roscadero buscando el posible hueco o intentando alcanzar al citador. Pero enfrente tenía una cuadrilla que sabe manejar muy bien el mimbre para evitar que la vaca se colase.
Por su parte, Saúl Pardo, a pesar de la escayola, volvió a dar una masterclass de las suyas, haciendo con la vaca lo que le dio la gana y llevándola cosidita a la espalda para meterla todas las veces que pudo en el roscadero. Y es que ella, por momentos, pensaba y no quería ir hacia los medios; sin embargo, tras el recortador hacia las tablas, iba a todas. Buscaba personas en lugar de mimbre. Al final, la cuadrilla consiguió 11 entradas válidas.
Tauste vs Planchera, nº 957
La cuadrilla local, de Tauste, fue la siguiente en saltar al ruedo para verse las caras con Planchera, otra guapa vaca colorada marcada con el número 957 en el costillar.
Planchera salió directa a por el mimbre, ni miró al citador. Sin embargo, pegó brevemente y enseguida se fue de ahí. En los siguientes golpes se empleó más, pegando fuerte. Los roscaderistas la pararon muy bien, aguantando cada golpetazo perfectamente.
Tras el primer minuto, sus golpes fueron más breves, pero fue una vaca muy repetidora a la que la cuadrilla consiguió meter muchas veces al canasto, con un buen trabajo de Ismael Román, el citador. El jurado les concedió 14 entradas válidas y ellos se llevaron una gran ovación en su plaza.
Biota – Bardenas vs Sevillana, nº 831
La siguiente cuadrilla en saltar al ruedo fue una de nueva creación como tal: la cuadrilla Biota – Bardenas, capitaneada por el bardenero Jesús Sagaste. Dos localidades de las Cinco Villas con mucha afición al mimbre que volvieron a verse representadas en el nombre de una Cuadrilla de Roscaderos. Dos localidades que han estado muy presentes en la historia de los Concursos de Roscaderos y que hacía tiempo que no se veían anunciadas.
No tuvieron mucha suerte en el sorteo. Les tocó una vaca con un nombre mítico en la ganadería: Sevillana, marcada a fuego con el número 831 en los costillares. Una señora vaca colorada, preciosa, brava, encastada, con mucha raza y muy lista.
José Antonio Marcellán, que conoce muy bien a las vacas de Maylin, aguantó muy bien a Sevillana de salida y se la llevó con él por el lado contrario que el resto de citadores de la tarde. Ella, tras ir detrás de José Antonio, enfiló a por el cesto como si no hubiera un mañana. Los roscaderistas de esta cuadrilla son bravos, fuertes y tienen mucha casta y raza, pero no son unos roscaderistas corpulentos.
Así que, si juntamos que Sevillana es una vaca que pega fuerte, con la poca resistencia en kilos que se encontró, no le costó mucho trabajo poner a volar a los roscaderistas. Pero ellos la pararon y aguantaron a la maravilla ese primer golpe. Muy espectacular fue cómo voló Juan Garin, el palo derecho. Valor y raza la de estos cuatro roscaderistas. Ella empujaba y, mientras, calamocheaba. No era fácil.
José Antonio se la llevó hacia tablas, pero ella, en cuanto llegó al tercio, dio media vuelta y volvió por más mimbre. Pegó fuerte, desplazando a la cuadrilla muchos metros. Los roscaderistas anduvieron muy bien hacia atrás, tuvieron que girar el cesto y lo giraron bien. Pero ella no se rendía y, después de un rato empujando, comenzó a buscar. Y se les coló. Óscar Cortés y Alberto Genzor —que ha pasado de citador en el Frente Colono a retaca en Biota-Bardenas—, para librar la cogida, se lanzaron a la cabeza de Sevillana como dos titanes.
Una pena la colada porque habían aguantado muy bien los golpes, pero, cuadrilla eliminada.
Luna vs Petra, nº 940
La siguiente cuadrilla en actuar fue Luna, capitaneada por José Pardo. En suerte les correspondió Petra, marcada con el número 940 en el costillar.
De salida, Petra se fue tras Aarón Gil, el citador. Rápidamente tomó el camino a los medios, sin embargo, al llegar al mimbre medio pasó de largo. Y así estuvo el primer minuto… llegaba al mimbre, pegaba con un pitón y se iba. En una de esas puso en aprietos a un palo, pero no por pegar fuerte, sino por rodear el roscadero. A partir del primer minuto, se centró más en el mimbre y comenzó a pegar más de frente, aunque calamocheando. Ella no terminaba de querer cesto.
La cuadrilla hizo un gran trabajo, sirviéndole el mimbre en bandeja de plata para que ella fuera lo que se encontrase e intentar que no pensara tanto. Hicieron un buen trabajo con una vaca que fue muy a su bola y que no quiso emplearse, pero que si se descuidaban podía darles un susto. Además, fue muy irregular en su forma de pegar, entre medias de esas idas y venidas, de vez en cuando le ponía más fuerza al encuentro con el cesto, con lo que tenían que estar muy concentrados. Al final, el jurado les concedió 13 entradas válidas.
Utebo vs Visoja, nº 837
En penúltimo lugar, saltó al ruedo una contrastada vaca de Hermanos Maylin: Visoja, una seria, brava y fuerte colorada, marcada con el 837 en las costillas. Enfrente, una joven cuadrilla y, sin embargo, una de las más regulares de la temporada pasada: la cuadrilla de Utebo, capitaneada por Toni Train. No lo tuvieron fácil.
De salida, Visoja pasó olímpicamente de Alejandro Peiró y se fue directa a por el canasto, pegando fuerte en tres golpes en esa primera entrada. La cuadrilla estuvo perfecta parándola, volaron, pero movieron el cesto de categoría. Sin embargo, Denis, que iba al palo izquierdo, sufrió un golpe en la barbilla y se dobló la muñeca. Y, aunque, afortunadamente, no tuvo consecuencias, sí que en ese momento tuvo que retirarse. Así que la cuadrilla se quedó sólo con cuatro miembros en el ruedo: tres roscaderistas y un citador.
Alejandro se llevó a la vaca y en ese intervalo los tres roscaderistas que quedaban pudieron recolocarse. La vaca volvió a pegar con fuerza y ellos aguantaron como titanes. La trabajaron mucho y aguantaron muchos golpes fuertes, pues la vaca, cuando iba al tercio, reponía y pensaba, costándole arrancarse también. Al final, 11 entradas válidas en una actuación de mucho mérito.
Villamayor vs Castejonera, nº 277
La joven y solvente cuadrilla de Villamayor, capitaneada por Daniel Belled, fue la última en sacar la papeleta y sin protestar por ello. Y sacó la papeleta que todos querían: Castejonera, marcada con el número 277 y la segunda vaca de la tarde con este nombre tan clásico de la ganadería.
Esta segunda Castejonera en salir es una vaca muy conocida, y todo el mundo sabe que la vaca es muy repetidora y que se hace la lidia prácticamente sola. Eso sí, antes de eso, hay que pararla.
De salida, Jaime Meavilla se llevó muy bien a la vaca a las tablas. Luego, la vaca se fue con todo a por el roscadero, poniendo a volar a los roscaderistas, los cuales aguantaron el golpe perfectamente. Y a partir de ahí, un espectáculo de ir y venir de la vaca al cesto. En algunos golpes calamocheó, pero muchos de los golpes que entró la vaca no contaron, pues ella se volvía sola antes de llegar al segundo de los círculos a por más mimbre. A esta vaca, si el citador la lleva con distancia, ella no le sigue hasta las tablas, se vuelve a antes para volver a los medios.
Dicho esto, tanto Jaime como los roscaderistas realizaron muy buen trabajo y consiguieron al final, 15 entradas válidas.
Entrega de Premios del Concurso de Roscaderos de Tauste
En la entrega de premios se vivió un momento que define los valores de este mundo. Andrés Casanova, de la cuadrilla Frente Colono, quiso entregar su trofeo a su amigo Víctor Aibar, quien está pasando por un momento delicado de salud y al que le deseamos desde aquí que pronto gane esa dura batalla que le ha tocado luchar.
- 🥇 Frente Colono: 16 entradas
- 🥈 Villamayor: 15 entradas

