Mucha expectación y muchas ganas había por poder correr el tercer encierro de las fiestas de Tafalla 2026 que iban a protagonizar seis toros, de un trapío impecable, de Couto de Fornilhos y Santa Teresa. Corrida muy seria y muy bien presentada que en cuanto los corredores la vieron desembarcar en el desencajonamiento del día 13 de agosto apuntaron el lunes como día para ir a correr a Tafalla esos seis imponentes torazos, todos ellos negros de capa.
Y el encierro ha sido diferente, muy lento, emocionante, con picante, para poder disfrutar. Hemos visto maravillosas carreras, manada completamente rota y muchos han podido ponerse de algún toro.
Anoche, en la madrugada, y con el encanto de la luz de la luna, el encierrillo fue muy bello. Los seis toros se adelantaron a la cabestrada muchos metros y en paralelo avanzaron durante todo el recorrido del encierro. Realmente bonito.
Parece que en la mañana de hoy Tafalla y Falces se han puesto de acuerdo hasta en comenzar con unos minutos de retraso sus respectivos encierros. En Tafalla, pasaban 3 minutos de las 9 de la mañana cuando el cohete ha subido al cielo y el portón de corrales situado enfrente de la Plaza Consistorial se ha abierto.
Como cada día en Tafalla, los mozos han aguardado a Porta Gayola la salida de los animales y hoy ha sido un morlaco el primero en asomar la cabeza. Y nada más hacerlo, cuando se disponía a comenzar a correr, se ha ido de los cuartos traseros. Se ha incorporado bien y ha comenzado a correr liderando la carrera.
El resto de animales han ido saliendo en cuentagotas y de a uno de los corrales. Tras ese primer toro, ha salido un cabestro. Después, otro toro. Le han seguido cuatro cabestros. Tras ellos los últimos cuatro toros. Y en último lugar y para cerrar, el último de los cabestros. Todos ellos han ido asomando al paso y con tranquilidad, poco a poco. Así que desde el inicio, cada animal ha hecho la guerra por su cuenta.
Por delante, abriendo en solitario y con muchos metros de ventaja, el primero de los morlacos. El cual se ha dedicado a ir barriendo. Primero ha barrido todo el lado derecho, después se ha cruzado completamente en diagonal al lado izquierdo y ha vuelto a barrer. Al poco se ha vuelto a cruzar al lado derecho para enseguida volver al medio. Y durante todo este proceso, no dejaba de lanzar miraditas. El morlaco iba imponiendo respeto a su paso y, aunque lideraba la carrera sacando mucha ventaja, no llevaba una velocidad excesiva. Una vez se ha quedado en el medio, varios corredores del tramo han firmado en su cara preciosas y templadas carreras, pues iba muy lento, dándole la cara y guardando la distancia perfecta. Muy bonito.
Pero más lentos iban sus hermanos por atrás con otro morlaco también por delante y el resto cruzándose por detrás. Hemos visto carreras a estos toros por corredores habituados a la explosividad de los primeros tramos, jóvenes y veteranos, muy bonitas, largas y con mucho gusto y clase. Una preciosidad. Por un momento han paladeado las sensaciones de los últimos tramos.
Pero hablemos de uno de los mozos que se ha colocado delante del primer toro antes de llegar a la Curva de la Farola, porque se ha marcado la carrera de la mañana. Como digo, se ha colocado, periódico en mano, delante del burel antes de dicha curva para ejecutarla perfecta con el morlaco a su espalda, dándole la cara todo el rato, mirándole de tú a tú y aguantándole perfecto.
Ha salido de la curva, se ha colocado en el centro de la calle y con el morlaco en los riñones se ha ido hasta más allá del Puente. Mientras avanzaba metros y metros delante de él por la Avenida Sangüesa, cuatro de los morlacos que llegaban por detrás les han alcanzado, así que los últimos metros de esa carrera han sido con los cinco torazos respirándole en la nuca, por un rato incluso los seis. Estratosférica carrera a la par que bellísima. Dice la canción de Farruko “el respeto se gana en la calle…”, pues ahí queda eso. Sublime. Perfecta.
Después, se ha retirado y ha intentado entrar con el último de los toros que venía solo por detrás, pero el morlaco se le ha lanzado, cruzándose y evitando que pudiera correrle. El corredor ha evitado la embestida con agilidad y arte. Enhorabuena. Obra maestra.
Mientras él ejecutaba esa larguísima carrera, muchos mozos han ido entrando a los toros que se abrían por los laterales, firmando también carreras muy bonitas.
La curva de la Avenida Sangüesa con la recta de la Estación la ha cogido un toro por delante distanciado del resto; después tres toros; bastantes metros por detrás los otros dos toros acompañados por un buey. Muchos huecos para la gran cantidad de mozos que espera cada día en este tramo, así que festival de carreras.
Sin embargo, el primero de los morlacos, que había cogido la curva totalmente abierto y pegado al lado izquierdo, nada más enfilar la recta, se ha cruzado en diagonal al lado derecho, comprometiendo a una gran cantidad de mozos, que se han retirado y han vuelto al centro después para intentar correr a los últimos.
Con los tres toros que seguían a este primer toro venían colocados muchos mozos que también nos han dejado una bellísima estampa: los tres toros en paralelo con muchos mozos también en paralelo realizando carreras preciosas. Qué bonito. Con los toros de atrás, también han llegado mozos perfectamente colocados ofreciendo su buen hacer. Qué festival de buenas carreras en la mañana de hoy.
Después de que el primer toro se cruzase al comienzo de la recta, ha vuelto al centro de la calle, y ahí, un veterano y gran corredor se ha puesto delante de él para correr en su cara hasta el mismo albero de la Plaza de Toros de Tafalla ejecutando otra carrera perfecta. Qué belleza y qué mérito.
Poco a poco han ido llegando los diferentes grupos de animales al coso tafallés y con todos ellos hemos podido disfrutar de muy buenas carreras. De esta forma, ha concluido este lento, pero bonito tercer encierro de las fiestas de Tafalla 2026. El último de los encierros del ciclo protagonizado por toros de lidia.
Mañana más. Suerte a todos.

