Los lunes son menos lunes cuando hay un encierro que correr o que presenciar y en Navarra hay múltiples localidades que están celebrando con encierros sus fiestas en estos primeros días de agosto. Entre ellas la localidad de Lodosa, en la cual hoy se ha celebrado doble sesión de encierro: uno a la hora habitual por la mañana, y otro por la tarde. El de la mañana de novillos, el de la tarde de toros. Ambos de la Ganadería El Tolco, propiedad de José Antonio Baigorri, de Lodosa.
Dos encierros de emociones fuertes y mucho picante. Contemos lo sucedido hoy en las calles de Lodosa.
9 de la mañana en punto, cohete al cielo y animales a la calle. Los primeros en pisar el asfalto han sido los cabestros y así han llegado al final de la calle Mayor, con los cuatro bueyes por delante y los cuatro novillos siguiéndoles de cerca, hermanados. Se da la circunstancia de que en estos primeros compases del encierro, tanto en la calle Mayor como en los primeros metros de la Avenida de Navarra, tanto los novillos bravos como los bueyes iban metiendo la cara a los lados, buscando. Prometía emociones el encierro.
Enseguida, la manada se ha comenzado a abrir y los novillos han metido una marcha más, adelantando a la cabestrada. Así que, a la mitad de la Avenida, donde esperan gran número de corredores para empezar a correr, iban los cuatro bravos por delante y cada uno por un lado. Muy sueltos. Emocionante.
Uno de ellos, se ha adelantado bastantes metros y, en solitario, iba barriendo por el lado izquierdo cuando ha divisado a una corredora lodosana. Entonces, se ha cruzado por completo al lado derecho para ir tras ella. Ella, que venía corriendo muy bien por el centro de la calle, ha tenido que apurar, de nuevo, la retirada.
Ese primer novillo ha continuado cruzándose de lado a lado según iba divisando corredores, comprometiendo a más de uno y dificultando mucho el poder correr. Algunos mozos han optado por retirarse a su paso y volver a intentarlo con los animales que venían por detrás, aunque estos también metían las caras. Complicado.
En la calle Plaza de Toros se han visto las carreras más templadas de la mañana, con los mozos aguantando muy bien la distancia y corriendo con gusto y clase. Bonito y emocionante por cómo venía el encierro.
Y así han llegado hasta el coso lodosano, ahí uno de los bureles se ha puesto a embestir contra las tablas antes de pasar a los chiqueros de la plaza. De esta forma, se ha puesto punto final al encierro de la mañana. Por cierto, hemos visto entrar a varios mozos delante de los toros disfrazados.
Por la tarde, con toros las carreras, porque han sido cuatro, dos de ida y dos de vuelta, ha vuelto a ser de lo más emocionante, con mucho peligro en la calle y mucha presencia de corredores.
Y precisamente el mayor peligro ha venido, al igual que el año pasado, por parte de una bueya, sí, bueya, que no buey. Una cabestra berrenda en negro que se dedica a embestir más que los toros y se cruza tras los mozos. Los mozos que, como es normal, van más pendientes de los toros que de los cabestros, se han visto sorprendidos en más de una ocasión por esta alocada cabestra, que embestía y arrollaba sin compasión, cruzándose y barriendo los laterales, pues se despegaba de la manada.
Las dos primeras pasadas han sido con cuatro toros y las dos siguientes han cambiado de toros. En una de las pasadas, un morlaco colorado, muy serio, se ha adelantado en solitario, poniendo emoción y, como decía antes, mucho peligro en el asfalto. También había en la calle mucho imprudente, estando parados y citando a los toros a su paso, que ante los cites, metían la cabeza. Afortunadamente, ninguno se ha parado ni ha provocado más problemas.
Por contra, en el otro lado de la balanza, las calles de Lodosa estaban llenas de gente que corre muy bien y bonito y que han regalado al respetable buenas, emocionantes y largas carreras. Preciosas.
En definitiva, un día en el que los animales de El Tolco han puesto emoción y peligro y en el que los corredores nos han regalado su buen hacer.
Mañana más, mañana correrán el encierro de la mañana 20 vacas de Don Eulogio Mateo. Suerte a todos.
Galería de fotos por David Encina Aguirre















