Pina de Ebro, municipio zaragozano de la Ribera Baja, celebró en la tarde de ayer domingo un emocionante Concurso de Roscaderos con vacas de Rafael Alarcón y Francisco Murillo Conde. Una tarde pasada por agua en la que momentos antes de la hora prevista, el cielo estaba muy oscuro con grandes nubarrones y no paraba de llover. Cuando se pronunció “Roscaderistas al Ruedo” el numeroso público que se congregó ayer en Pina estaba con el paraguas en la mano. Pintaba feo. Pero, al final, el concurso se pudo celebrar puntualmente y, aunque varias actuaciones fueron bajo la lluvia, también hubo cuadrillas que lo hicieron bajo los rayos del sol.
Una tarde en la que el VAR, un rato después de concluir el festejo y con el consenso de las cuadrillas, determinó que la victoria fuese al alimón: empate entre las cuadrillas de Utebo y Luna.
Este año, se ha añadido una nueva norma en los Concursos de Roscaderos: en caso de empate, ganará la cuadrilla que más entradas consiga en los últimos treinta segundos. Pues bien, según la interpretación y aplicación de la norma, el resultado podía variar: empate o victoria, de ahí la confusión inicial. Más adelante explicaremos con detalle todo lo sucedido.
Además, el Ayuntamiento de Pina de Ebro y la empresa tuvieron a bien conceder premio a la Mejor Actuación de la tarde, el cual fue a parar a las manos de la jovencísima cuadrilla ejeana Fuente de Bañera.
Este premio a la Mejor Actuación a mí me gustaría que se concediese en cada concurso, pues muchas veces hay vacas que imposibilitan la victoria precisamente por su raza y bravura, pero con las que las cuadrillas consiguen poner a las plazas en pie. Esas actuaciones suelen ser las más ovacionadas, pero rara vez son las premiadas. Así que desde aquí, gracias a la organización por haber creído conveniente conceder ese premio.
Una última cosa antes de proceder a contar lo sucedido e ir vaca a vaca, cuadrilla a cuadrilla: ayer en Pina de Ebro fueron dos las ganaderías actuantes. Por normativa y por precaución frente a la Dermatosis Nodular Contagiosa, primero saltaron al ruedo las cinco reses de Rafael Alarcón, luego se desinfectaron y limpiaron los corrales y después fue el turno de las cinco vacas de Francisco Murillo Conde.
Y ahora sí, sin más dilación, contemos lo sucedido en el Concurso de Roscaderos celebrado la tarde de ayer en la bonita Plaza de Toros de Pina de Ebro.
Botorrita vs Gaviota, nº 755 de Rafael Alarcón
El sorteo quiso que la cuadrilla encargada de abrir plaza bajo la lluvia fuese Botorrita. Capitaneada por Sergio Aliaga junto a Javier Maicas, Luis Cuenca, Guillermo Sánchez y Fidel Cantín. Enfrente: Gaviota, una vaca negra muy bien alimentada marcada con el número 755 de Rafael Alarcón.
De salida, el citador se la llevó muy bien para tablas. Después, ella cogió el camino hacia los medios, pero sin intención de pegar mucho en el cesto. Topó y se fue para la contraquerencia. Desde ahí, volvió de nuevo a los medios, pegando un poco más fuerte en el canasto y más arriba también, pero breve igualmente. Y con las mismas se fue para la querencia.
Volvió a por más mimbre y esta vez sí tuvo fijeza: empujando y tirando la cara arriba cuando pegaba. 20 segundos seguidos estuvo pegando en esta tercera entrada. Los roscaderistas manejaron muy bien el cesto y aguantaron de maravilla la fuerza del animal, que, aunque no tiraba de riñones para empujar, sí tenía muchos kilos en su cuerpo y empujaba muy fuerte. Cuando, por fin, el citador pudo sacarla, ella se volvió a ir a la querencia. El cuarto golpe también fue muy largo, y en ese la vaca llegó a meter el riñón en algún momento. Los roscaderistas, de nuevo, muy bien aguantándola, andando bien para atrás, girando bien el roscadero.
A partir de ese golpe, la vaca llegaba al cesto, pegaba un buen topetazo con el tren delantero y sacaba pronto la cabeza. Como si ella supiera que ya había cumplido, sin terminar de emplearse. Los golpes seguían siendo fuertes, simplemente por la corpulencia de Gaviota. Incluso en uno de ellos, los roscaderistas terminaron con las rodillas en el suelo.
Al final, después de un gran trabajo por parte de toda la cuadrilla, el jurado les concedió un total de 12 entradas válidas.
Utebo vs Golondrina, nº 731 de Rafael Alarcón
En segundo lugar, fue el turno de la cuadrilla de Utebo, capitaneada por Toni Traín y acompañado de Kike Traín, Denis Sánchez, Javier Vallés y, como citador, Alejandro Peiró. Les tocó en suerte otra vaca de Rafael Alarcón con nombre de ave: Golondrina, marcada a fuego con el número 731 en el costillar.
Muy bien Alejandro Peiró llevándose a la vaca de salida a tablas. Desde ahí la vaca enfiló rumbo a los medios, pero al llegar hizo un extraño, una cosa rara: pegó de medio lado, se giró y le lanzó una coz al cesto. En menos de un suspiro, se giró y entonces sí pegó bien en el roscadero. Un golpe breve, pero en el que el palo izquierdo voló un poquito.
Se fue hacia la contraquerencia y desde ahí volvió de nuevo a los medios. Topó y se fue. Los siguientes golpes fueron muy parecidos. La vaca cuando llegaba al mimbre no se empleaba; sin embargo, sí que se entretenía quitando la espuma del roscadero a base de cabeceos o de buscar un poquito. Muy bien la cuadrilla aguantando ese calamocheo de la vaca. Pero sobre todo, muy bien Alejandro, que trabajó él solo a la vaca, metiéndola y sacándola hasta que consiguieron 14 entradas válidas.
Y aquí, vamos a explicar el porqué según se interprete la norma, ganaban o no con esas 14 entradas. Resulta que Golondrina en la mayoría de golpes no estuvo mucho rato pegando, sin embargo, y casualmente, cuando quedaban 37 segundos para finalizar, fue al cesto y decidió estar rato pegando. Así que cuando por megafonía se anunció que quedaban 30 segundos, la vaca seguía pegando en el roscadero y así estuvo 7 segundos más.
Si esa entrada cuenta como válida en esos 30 segundos, el resultado hubiera sido triunfo para Utebo; si esa entrada no cuenta, el resultado es el que se ha decidido al final: empate. Hay que decir que es la primera vez que se aplica esta norma, pues en el Concurso de Tauste no hizo falta utilizarla. Además, se utilizaron otros tiempos para intentar desempatar y las cuadrillas fueron más o menos parejas a la hora de encajar los golpes. Luego contaremos la otra cuadrilla ganadora. Dicho esto, enhorabuena por la victoria.
Montañana vs Alagonesa, nº 665 de Rafael Alarcón
A continuación, fue el turno de la Cuadrilla de Montañana; capitaneada por Antonio Gil y acompañado de Daniel Orna, Aarón Alcaine, Guillermo Peribañez y como citador Jorge Navarro “Chencho”. Se vieron las caras con Alagonesa, nº 665 de Rafael Alarcón.
Chencho aguantó muy bien a la vaca de salida, la recortó y se la llevó a tablas. Luego la vaca arrancó hacia los medios para pegar en el roscadero al medio, abajo y fuerte. La cuadrilla aguantó muy bien este primer golpe.
Sin salir del círculo, Alagonesa se volvió a por más mimbre, empujó con todo y sacó a la cuadrilla del círculo central, dejándolos fuera de concurso. Cuadrilla eliminada.
Luna vs Moicana, nº 587 de Rafael Alarcón
La siguiente cuadrilla en saltar al ruedo fue la de Luna, capitaneada por José Pardo y acompañado de Rubén Benito, Samuel Pardo, Carlos Duarte y como citador Jesús Tanco. En suerte les correspondió una seria y voluminosa vaca de Rafael Alarcón que llevaba por nombre Moicana y estaba marcada con el número 587 en el costillar.
De salida, Jesús Tanco esperó muy bien a la vaca, la aguantó y se la llevó muy bien para tablas. La vaca enfiló a por el cesto, pegó fuerte —el palo derecho voló—, pero con las mismas se fue hacia la contraquerencia.
El comportamiento fue muy parecido al de Golondrina, la vaca que les tocó a Utebo —cuadrilla con la que empataron—, pues pegaba y se iba en los primeros viajes. Sin embargo, la diferencia fue que Moicana dejaba notar más sus kilos cuando decidía quedarse con el cesto y calamocheaba con más fuerza. En uno de esos calamocheos, antes de cumplir el primer minuto de actuación, uno de los roscaderistas perdió el pie, y la cuadrilla se fue al suelo, pero ellos aguantaron muy bien sin soltar y Tanco se llevó al animal hábilmente de allí.
A partir de ahí, la vaca cambió su forma de pegar. Cuando iba al cesto, pegaba más fuerte, calamocheaba con fuerza y ponía a prueba a los roscaderistas, que tenían que estar muy hábiles para no perder los palos. Ellos volvieron a irse al suelo y volvieron a aguantar muy bien. Ella siguió con sus fuertes cabeceos. La cuadrilla aguantó muy bien y gran trabajo de Jesús Tanco en solitario para llevar hasta 14 entradas válidas a la vaca al roscadero, una vaca que con su gran envergadura no tenía una agilidad a la hora de revolverse: movilidad mucha, agilidad no tanta.
14 entradas que, tras la revisión del VAR, les sirven para compartir el triunfo junto a la cuadrilla de Utebo. En la plaza se les ha otorgado el segundo premio, pero tras revisarlo, se ha llegado al acuerdo del empate. Enhorabuena por el triunfo.
Pina-Villafranca vs Rumana, nº 324 de Rafael Alarcón
En el argot taurino se dice que “no hay quinto malo”, y la jovencísima cuadrilla local de Pina-Villafranca quiso hacer honor a ese dicho brindando una gran actuación frente a su gente delante de la última de las vacas de Rafael Alarcón: Rumana, marcada con el número 324 en el costillar y la única colorada de la tarde de este ganadero. Capitaneados por Marcos Blasco, completaban la cuadrilla Pablo Martínez, Martín Díaz, David Idoipe y como citador el vigente Campeón de España de Recortadores en la modalidad de las anillas: Mario González.
La vaca de salida hizo caso a Mario, pero en un visto y no visto ya estaba camino de los medios. Pegó y se fue. Primer golpe bastante asequible para los jóvenes roscaderistas. Volvió rápido a por el cesto, pegando fuerte de pasada y revolviéndose muy pronto a por el canasto mientras el palo derecho perdía un poco el pie sin llegar a irse al suelo. En esa segunda entrada, la vaca pegó seis veces en el cesto. En unos calamocheó muy fuerte, buscando; en otros simplemente topó, pero siempre con fuerza. No se empleaba, pero repetía muy seguido y tiraba la cara arriba cuando cabeceaba. Complicada papeleta que estos jóvenes salvaron con éxito para gozo de los aficionados.
Después de esos seis golpes seguidos, Mario consiguió llevarse a la vaca; lo hizo muy bien, pues se la llevó muy pegadita y con temple, mirándola de frente y corriendo hacia atrás. Muy bonito. Rumana volvió a por más mimbre, desplazando a la cuadrilla mientras seguía tirando la cara arriba al cabecear. Ellos, de nuevo, muy bien manejando el cesto y andando para atrás.
En la siguiente entrada llegó el “ay” del público, pues en uno de los cabeceos, la vaca casi se les coló por el lado derecho, buscándoles e intentando desarmarlos. Ellos tragaron y aguantaron, sin tocar al animal y sin perder el cesto. Muy bien.
A partir de ahí, Mario se la llevaba, la esperaba, la trabajó con mimo y los roscaderistas estuvieron hábiles con los palos. Ella fue muy irregular en sus golpes a lo largo de toda la actuación; en unos cabeceaba más, en otros pegaba y se iba, en otros les hacía andar más. Al final, el jurado les concedió un total de 12 entradas válidas en una buenísima actuación. Enhorabuena. Hay futuro.
Utebo-Monzalbarba vs Barona, nº 713 de Francisco Murillo Conde
Tras la desinfección de corrales, llegó la primera de las vacas de Francisco Murillo Conde: Barona, marcada a fuego con el número 713 en el costillar. Una vaca que les aguó —por si no fuera suficiente con la lluvia— más la tarde a la cuadrilla de Utebo-Monzalbarba capitaneada por Guillermo Cortés y acompañado de Óscar Garcés, Pablo Picoto, Aitor Genzor y como citador otro vigente Campeón de España de Recortadores en la modalidad de las anillas: Luis Miguel Galindo “Kimera”.
De salida, Barona ignoró a Kimera y se fue directa a por el roscadero, queriéndose comer el mimbre. Una vaca más ligera que las anteriores, que salió pegando abajo y buscando. En ese primer golpe, Óscar Garcés —que estaba de pechuga, al medio— tuvo que echar las rodillas a tierra unos segundos y de esa forma aguantaron esta primera acometida. Kimera se llevó a la vaca y ella volvió a por más cesto con la misma raza, pegando muy abajo mientras buscaba con nervio. De nuevo, Óscar tuvo que echar las rodillas al suelo.
Pero, en la tercera entrada, todo se complicó. La vaca volvió a hacer lo mismo, pegó abajo, Óscar rodillas al suelo, y ella a buscar. Y al buscar intentó colarse, comprometiendo un poco a Guillermo, quien gestionó bien la situación. Sin embargo, Picoto —al otro palo— tomó otro tipo de decisión y se tiró a la cabeza de la vaca, acabando así con las opciones de la cuadrilla. Fue todo en un instante.
La vaca se escapó de él, también de Guillermo, que le intentó ayudar, y un componente de la cuadrilla de Montañana —que había saltado a ayudar— se vio muy comprometido al encontrársela de frente. Momento de tensión que terminó sin consecuencias, pues el roscaderista se agarró bien, aunque fue muchos metros por la plaza agarrado a la vaca mientras ella cabeceaba. Afortunadamente, llegaron muchos roscaderistas a ayudarle. Compañerismo. La cuadrilla quedó fuera de concurso, es decir, eliminada.
Fuente Bañera vs Humilladora, nº 50 de Francisco Murillo Conde
En el séptimo acto, llegó la que el jurado consideró Premio a la Mejor Actuación de la tarde. Llegó el combo de la cuadrilla Fuente Bañera frente a Humilladora, una brava y buena vaca de Fran Murillo marcada con el número 50.
La cuadrilla Fuente Bañera no estaba anunciada en el concurso de ayer; en su lugar sí lo estaba Villamayor, pero a última hora no pudieron acudir. El sábado por la noche, que ya era domingo, la organización contactó con los jóvenes ejeanos, que no dudaron en decir que sí. Esa misma tarde, la del sábado, en Biota, uno de sus componentes sufrió un percance en la rodilla, y su citador habitual tampoco estaba disponible cuando contactaron. Pero ellos afrontaron el compromiso y no fallaron. Desde aquí, desear una buena y pronta recuperación a Atanas.
Así pues, la joven cuadrilla de Ejea, que tiene muy pocos años y kilos, pero mucha raza y valor, acudió a Pina capitaneada por Iván Alas —palo derecho—; llevando el cesto, Josemi Perales; al palo izquierdo, Pablo Ciudad; atrás, de retaca, Aarón Gil; y como citador, el incombustible Alberto Genzor.
De salida, Alberto Genzor recortó a porta gayola a la vaca al más puro estilo “recorte libre”, arqueándose, en un palmo, ajustadísimo. Mucha emoción nada más pisar la vaca el albero. Desde tablas, la vaca enfiló a por el roscadero, pegando fuerte y al medio; desplazando a la cuadrilla unos metros del primer golpetazo. Golpe seco, fuerte y rápido, pues se fue pronto del cesto hacia la contraquerencia.
Cuando llegó a tablas, ella sola se giró y volvió a por más cesto. Volvió a pegar de la misma manera, pero un poco más fuerte. Iván voló y aguantaron el golpe de maravilla. La vaca continuó su camino. Hasta el momento eran golpes fuertes, pero breves. El tercer golpe llegó de la misma manera, y el cuarto. Iván volaba en todos.
Tras ese cuarto golpe, la vaca, cuando llegaba al tercio, pensaba, y Genzor a trabajar. También cambió su manera de pegar, pues en lugar de pegar fuerte e irse, decidió quedarse a empujar y a cabecear. Ahí los roscaderistas hicieron una demostración de casta y saber hacer, manejando extraordinariamente bien el cesto pese a su juventud, evitando que se les colase, andando muy bien para atrás, volando cuando tenían que volar, pero echando el poco peso que tienen de tal manera que evitaban que la vaca les desarmase. Ellos tragando y aguantando y la plaza ovacionando.
Antes de llegar a la mitad de la actuación, optaron por subir la apuesta, de los pocos que lo hicieron en la tarde, y Aaron salió como segundo citador para ayudar a Alberto, quedándose tres al cesto. A partir de ese momento, Alberto y Aarón la trabajaron incansablemente y los tres roscaderistas manejaron los palos de maravilla. Una demostración de lo que es la suerte del roscaderos por parte de unos jóvenes de 17 años. Una delicia. Raza, corazón, valor, pero sobre todo, buen hacer y mucha afición. Enhorabuena, premio muy merecido y credenciales mostradas de que son una cuadrilla a tener muy en cuenta. Son el futuro, pero son una realidad ya.
El jurado les otorgó 9 entradas válidas. Tras terminar la actuación, tuvieron que salir a saludar al tercio y recibir el agradecimiento de Óscar Lacosta por parte del Ayuntamiento de Pina por su compromiso al acudir a la cita con tan poco tiempo.
Virgen de la Oliva vs Fogonera, nº 810 de Francisco Murillo Conde
La siguiente cuadrilla en saltar al ruedo también llegó desde las Cinco Villas, aunque no corrieron con la misma suerte. La cuadrilla Virgen de la Oliva se presentó en Pina con Fran Cavero de capitán —y retaca—; Pablo Garín al palo izquierdo; Héctor Arregui al palo derecho; de pechuga, llevando el roscadero, de nuevo, Óscar Garcés —sustituyendo a Álvaro Giménez—; y como citador, Héctor Colás.
En suerte, les correspondió una vaca muy nueva de Murillo Conde: Fogonera, nº 810. Una vaca que no había visto mucho cesto en su vida y que quedó muy claro nada más salir. Para empezar, ignoró a Héctor y se fue directa a los medios, pero, al llegar, hizo un extraño; ella no se esperaba el roscadero e intentó saltarlo. Con tan mala suerte que cayó encima del cesto de medio lado y con la cabeza en el lado de Pablo Garín, al que le dislocó el codo y le hirió con el pitón.
Fogonera es cornidelantera y muy generosa de pitones, así que le costó poco herir a Pablo. Desde aquí, deseamos que sea lo menos posible y desearle una muy buena y rápida recuperación.
Obviamente, la cuadrilla se retiró, así que nos quedamos sin saber si Fogonera hubiera querido cesto después de ese primer extraño. Al ser retirada por percance, se les contabiliza una entrada válida.
Santa Isabel vs Carcas, nº 47 de Francisco Murillo Conde
En penúltimo lugar, llegó la cuadrilla de Santa Isabel capitaneada por Noé Moral; acompañado de Alejandro Gracia, Roberto Badules, Roberto y Hugo Moral como citador. En suerte les correspondió Carcas, marcada con el número 47 de Fran Murillo.
En esta actuación, pasó de todo un poco. En primer lugar, la vaca salió muy rápido: en cuanto se abrió el portón, la vaca pisó el albero. Ignoró a Hugo, y se fue a por el cesto para pegar un buen topetazo de inicio y, aunque fue breve, Noé al palo derecho voló.
Con las mismas se fue hasta el tercio, y ella sola volvió a los medios para pegar muy fuerte y al medio, metiendo riñón, empleándose y derribando a la cuadrilla, la cual no soltó los palos. Ella no se enceló, y en cuanto ellos tocaron el suelo, se fue hacia las tablas de la contraquerencia. Aitor Genzor había saltado para ayudar a los roscaderistas que estaban en el suelo, y la vaca fue hacia él. Aitor tuvo que saltar las tablas por una de las puertas, la cual se abrió del salto del recortador ejeano. La vaca no hizo caso a eso, y volvió a por el cesto.
De nuevo, ella volvió a pegar fuerte; Noé voló, la cuadrilla aguantó. Pero al salir del roscadero, la vaca perdió las manos delanteras un instante. Se recompuso y marchó a tablas. Desde allí volvió a por más mimbre, pegando fuerte de nuevo, pero cuando salió y se fue hasta las tablas de la contraquerencia, comenzó a andar haciendo extraños. La cuadrilla, en un gesto que les honra, decidió retirarse por ese motivo. El jurado les concedió 4 entradas válidas. Y desde aquí, desear que la vaca esté bien y recuperada de la actuación de ayer.
Gallur vs Ratonera, nº 75 de Francisco Murillo Conde
Una vez más, el sorteo fue caprichoso, y a la cuadrilla de Gallur les tocó cerrar el concurso. Ya nos adelantó su capitán, Saúl Frescané, en el episodio del podcast (que podéis ver en YouTube) que hoy no saldrían con el quinteto titular, pues Álvaro Gracia tenía comunión. Joaquín también tenía comunión, pero llegó, vestido de traje, pero llegó.
El caso es que el quinteto en el día de ayer fue: Saúl Frescané, al medio, de pechuga; Marcos Casado, al palo izquierdo; Joaquín Casado, al palo derecho; Chus Zaldívar, atrás, de retaca; y como citador el incombustible de Paniza: Don Saúl Pardo. Por cierto, presentaron a Marcos Casado como capitán; no sé si el hecho de que fuese él el encargado de ir al sorteo y dar los nombres tuvo algo que ver.
En suerte, les correspondió Ratonera, una vaca silleta de Murillo Conde, marcada con el número 75 en el costillar y con la que no pudieron bajar la guardia en ningún momento. Para empezar, la vaca se paró en la salida de toriles, y Saúl Pardo tuvo que retroceder para seguir aguantándola y poder llevársela a tablas, pero ella lo ignoró y se fue directa a por el roscadero. Al llegar al canasto, pegó arriba y de la inercia se fue del roscadero hacia la contraquerencia. Golpe muy breve y muy asequible para estos experimentados roscaderistas.
Desde ahí volvió a por el cesto, pegando muy feo; pues a la hora de golpear, dio un pequeño salto para pegar arriba y liarse a quitar espuma con los cabeceos. Ellos aguantaron perfectos y Saúl se la llevó. Cuando volvió a por más roscadero, pegó distinto: más abajo, más fuerte y buscando más. Saúl cayó al suelo; los dos Casados a los palos aguantaron de pie y le ayudaron a incorporarse, pues la vaca volvió a repetir cinco veces sin salir del círculo central, pese a los múltiples intentos de Saúl Pardo por llevársela de ahí. Exigente animal de Fran Murillo.
Por fin, el de Paniza pudo llevársela, muy pegadita a la espalda para asegurarse bien de que le seguía hasta las tablas. Para entonces llevaban un minuto de actuación. El siguiente golpe fue un golpe seco, fuerte, pero breve. Sin problemas. Saúl se la volvió a llevar con su estilo personal. Muy bien. Cuando la vaca volvió al cesto, en lugar de emplearse, decidió calamochear, para intentar desarmar a la cuadrilla, llegando a meter el cuerno por debajo del roscadero y levantándolo. Ellos estuvieron hábiles conservando el roscadero, pero Saúl Pardo estuvo más rápido llevándosela, de nuevo pegadita a su espalda, y evitando más problemas.
El siguiente golpe fue un buen golpe: al centro, fuerte, pero breve. Saúl se la llevó y ella le apretó hacia las tablas. Según avanzaba la actuación, Ratonera presentaba una exigencia más, ya fuera para los roscaderistas, ya fuera para el citador.
Y entonces, a falta de 30 segundos, ella decidió entrar con todo al roscadero. Para ese momento, Chus ya había salido como segundo citador para ayudar a Saúl, así que cuando la vaca decidió meter ese plus de más para empujar, sólo estaban Frescané y los Casados con el roscadero. Los tres se fueron al suelo. Con el culo en el albero, no soltaron los palos y el de Paniza volvió a estar muy rápido al quite, llevándosela echando leches de ahí. Los roscaderistas se rearmaron y aún le volvieron a aguantar una entrada más. Vaca muy exigente la que les tocó ayer a la Cuadrilla de Gallur con la que volvieron a dejar una muy buena actuación. Al final, 9 entradas válidas.
Mario y Kimera vs Escritora nº 721 de Francisco Murillo Conde
Antes de la entrega de premios, Mario González y Luis Miguel Galindo “Kimera”, como vigentes Campeones de España, actuaron en modo exhibición frente a Escritora, nº 721 de Francisco Murillo. Más de 10 minutos bajo la lluvia estuvieron dejándose la piel.
Escritora no es fácil, pues, aunque suele entrar bien al embroque, luego aprieta en la salida y remata arriba en tablas. Mario y Kimera lo dieron todo como si estuvieran jugando un campeonato. Raza y afición tampoco les faltan a esta gran pareja de recortadores.
Entrega de Premios del Concurso de Roscaderos de Pina de Ebro 2026
Se entregaron muchos premios y muchos detalles ayer bajo la lluvia, y sin embargo, gran parte del público aguantó estoicamente con una educación y un respeto exquisito bajo el aguacero, paraguas en mano.
Se entregaron premios a las tres mejores cuadrillas, también a la Mejor Actuación —como hemos comentado anteriormente—, detalles para los ganaderos y detalles para Mario y Kimera.

