Cuando uno ve aparcar el camión de Don Jesús Marcén y ve cómo de él descienden Doña Farnaca, nº 12, y Marfileña, nº 281, ya sabe que el Concurso de esa tarde no será un concurso más, ni un concurso para pasar el rato, y que será de todo menos tranquilo. Cuando uno ve el elenco completo de elegidas para protagonizar la tarde, sabe que la emoción no va a faltar en el ruedo y que los roscaderistas para ganar van a tener que sudar. Emocionantísimo Concurso de Roscaderos el que se celebró en la tarde de ayer en la Plaza de Toros de Zuera con las vacas de la J y nueve cuadrillas dispuestas a dejarse la piel en la arena.
Luna vs Agrera, nº 209
El sorteo quiso que la encargada de abrir plaza y actuar en primer lugar fuese la cuadrilla cincovillesa de Luna capitaneada por José Pardo y al cual acompañaban Rubén Benito, Samuel Pardo, Carlos Duarte y, como citador, Juan Casaos. En suerte les correspondió Agrera, una preciosa vaca brava negra bragada de Don Jesús Marcén marcada con el número 209 en el costillar y que el año pasado en Pedrola se llamaba Engreída.
De salida, Juan se la llevó a tablas. Desde ahí, Agrera puso rumbo a los medios y al llegar al roscadero dio un salto hacia el palo derecho por encima del canasto, rozándole con el cuerno la cabeza al roscaderista. La cuadrilla tragó mucho y bien ese momento, dejando el cesto perfectamente colocado para cuando ella girase. Y así fue, se giró con raza y pegó abajo, pero cabeceando mucho. El palo derecho cayó un breve instante y el pechuga echó la rodilla a tierra. Juan se la llevó y la cuadrilla se recompuso en menos de un suspiro.

Volvió sola a por más mimbre y pegó mucho mejor, aunque fue un golpe fuerte y seco. La cuadrilla la paró perfecta. Y vuelta a empezar. Juan se la llevó y ella sola volvió a los medios. El siguiente golpe fue más fuerte todavía. El palo derecho voló, los desplazó, sacó la cabeza para tomar aire y volvió a empujar metiendo riñón. La cuadrilla giró el roscadero en el momento preciso y entonces Juan volvió a llevársela. El siguiente golpe también fue fuerte, repitiendo antes de salir del círculo central. Brava la vaca.
A partir de ahí, la vaca no paró de repetir en el roscadero. Juan se la llevaba y ella volvía a por más, pegando siempre topetazos fuertes y, algunas veces, calamocheando un poquito. Al final, consiguieron 14 entradas válidas que les sirvieron para alzarse con la victoria de la tarde.

Montañana vs Viborilla, nº 204
A continuación, fue el turno de la cuadrilla de Montañana capitaneada por Antonio Gil y al cual acompañaban Daniel Horna, David Lázaro, Rubén Garcés y, como citador, Jorge Navarro “Chencho”. En suerte les tocó una preciosidad de vaca colorada bragada de la J marcada con el número 204 en el costillar y por nombre Viborilla.
Viborilla se pegó con la puerta de toriles nada más salir que sonó en toda la plaza y asustó al público. Después, se fue tras Chencho un instante, pero enseguida arrancó hacia los medios para pegar como un auténtico tren de mercancías.

Pegó abajo, pero enseguida levantó la cara para empujar hacia arriba mientras metía riñones. De esta forma, desplazó a la cuadrilla por el círculo central y los derribó. Una vez los roscaderistas estaban en la arena, ella metió la cabeza por debajo del cesto para robarles el canasto. Afortunadamente, se enceló con el roscadero y no hizo presa por ninguno de ellos, pues se habían quedado todos vendidos delante de ella. Primera cuadrilla eliminada de la tarde.


Nuez de Ebro vs Jineta, nº 195
En tercer lugar saltó al ruedo una jovencísima y nueva cuadrilla de la Ribera Baja: Nuez de Ebro. La capitaneaba Pablo Sánchez y al cual acompañaban Luis Cuenca, Alejandro Hernández, Ángel Pistolo y, como citador, Eloy Sánchez. Les correspondió otra brava de Hermanos Marcén: Jineta, marcada a fuego con el número 195 y con la que pusieron la plaza del revés con una gran actuación.
Jineta se fue tras Eloy nada más salir, recorriendo un buen trozo del tercio antes de enfilar hacia el roscadero. En cuanto llegó a los medios, pegó al medio y muy arriba, medio saltando. Los derribó y siguió empujando metiendo riñones. El pechuga de la cuadrilla se quedó debajo del roscadero aferrado a los palos mientras la vaca lo arrastraba por medio círculo. Los palos y el retaca pudieron ponerse de pie y agarraron el cesto como pudieron para intentar frenar a la vaca. Pero la vaca tenía codicia, fijeza y bravura, y le costó un buen rato sacar la cabeza del canasto. Cuando por fin lo hizo, gracias a que la citó un miembro de la cuadrilla de Luna y decidió seguirlo, la plaza se dejó las manos aplaudiendo y la cuadrilla pudo recomponerse.
Volvió sola a por más roscadero, pegó fuerte de nuevo y volvió a desplazarlos por todo el círculo central. Repitió nada menos que ocho veces sin salir del círculo central. Los roscaderistas aguantaron muy bien y manejaron los palos de maravilla, pues ella, a veces, calamocheaba con fuerza. A pesar de los intentos del citador por sacarla de los medios, ella cuando llegaba a la línea, se daba la vuelta antes de cruzarla, no quería ir hacia tablas sino hacia los medios a por más mimbre. Bravura.
Cuando, por fin, pudo llevarla hasta la segunda línea, ella volvió a por más, pegando fuerte de nuevo, metiendo riñón y desplazándolos. El palo izquierdo voló. Luego cabeceó con fuerza. Costó volver a sacarla de los medios. Al final, consiguieron 5 entradas válidas, aunque golpes soportaron muchísimos más, siendo el último de ellos bastante fuerte, pues volvió a desplazarlos. Enhorabuena, roscaderistas.

Puente la Torica vs Engreída, nº 392
En cuarto lugar hizo acto de presencia en el ruedo la única cuadrilla turolense del circuito: la cuadrilla de roscaderos Puente la Torica, de La Puebla de Híjar, capitaneada por José Antonio Palos y al cual acompañaban Mario Gracia, Ruben Florez, el ejeano Alberto Génzor —en el día del chupinazo en Ejea— y, como citador, Óscar Muñoz. En suerte, les correspondió Engreída, otra guapísima brava vaca de Jesús Marcén marcada a fuego con el número 392.

Óscar se la llevó de salida y ella, de la codicia, perdió las manos cuando iba tras él. Después, fue hacia los medios, pegó fuerte y al medio en el roscadero. Después, se puso a cabecear mientras metía riñón y los derribó. José Antonio se quedó de pie y, junto al palo derecho que se incorporó rápido, tiraron del cesto para arriba y siguieron aguantando la embestida de esta brava vaca.
Óscar pudo llevársela hasta las tablas y desde ahí, ella volvió a arrancar con fuerza. Pegó fuerte, pero esta vez en lugar de meter riñón todo el golpe, cabeceó muchísimo contra el roscadero. En el siguiente golpe, volvió a emplearse y los volvió a desplazar. En el siguiente volvió a cabecear contra el canasto.
Cuando llevaban minuto y medio, ella se puso a reponer y a pensar en el tercio unos instantes. Después, volvió a pegar fuerte y los volvió a desplazar. El siguiente golpe, de nuevo muy fuerte, desplazándolos de nuevo. Al final, 7 entradas válidas.

Santa Isabel vs Liebre, nº 12
A la cuadrilla de Santa Isabel, capitaneada por Alejandro Gracia y al cual acompañaban Jorge Sainz, Carlos Pellejero, Josemi Perales —después del chupinazo de Ejea— y, como citador, Iván Gómez, les tocó en suerte una vaca que ya teníamos ganas de ver esta temporada y que, hasta el momento, no había salido todavía: Doña Farnaca, la 12 de Marcén. Aunque, en esta ocasión, fue anunciada como Liebre.
La 12 ignoró al citador y se fue directa hacia los medios. Antes de llegar al roscadero, medio se frenó y luego pegó arriba cabeceando mucho, intentando quitarles el cesto. La cuadrilla la paró muy bien y evitó que se les colará. Sin salir del círculo, volvió a pegar. De nuevo, cabeceó, metiendo los pitones por el medio del mimbre, tanto, que les dejó con medio cesto. Intentó colarse, pero, de nuevo, consiguieron evitarlo.

En el tercer golpe, también empujó. La cuadrilla aguantó. La 12 cuando llegaba al tercio pensaba y reponía. Consiguieron terminar los tres minutos con medio roscadero y lograr con ella un total de 8 entradas válidas.

Gallur vs Camarita, nº 259
La siguiente cuadrilla en pisar el albero fue Gallur, capitaneada por Saúl Frescané y acompañado de Álvaro Gracia, Joaquín Casado, Raúl Hernández —en sustitución de Chus Zaldivar— y, como citador, Saúl Pardo. El sorteo es caprichoso y quiso que se vieran las caras con Camarita, una preciosa y fuerte vaca de la J marcada a fuego con el número 259 y con la cual ya se vieron las caras en Quinto el año pasado.
De salida, se fue tras Saúl Pardo para después coger el camino a los medios inmediatamente. Antes de llegar al roscadero, humilló. Después, pegó fuerte en el cesto y al medio, tirando la cara arriba en cuanto hizo contacto con el mimbre. Aunque la bajó rápido, pues cabeceó con mucha fuerza desde el primer instante. La cuadrilla la paró perfecta.
Saúl la llevó a las tablas de la querencia y, desde allí, ella arrancó como un tren de mercancías y los derribó a todos menos a Joaquín Casado, que fue el único que no comió arena. Ninguno soltó los palos y enseguida comenzaron a ponerse de pie. Raúl se levantó enseguida, casi al mismo tiempo que Álvaro, aunque este aún perdió pie por segunda vez porque la vaca no dejaba de empujar. El capitán fue el último en incorporarse, pues Camarita lo había dejado completamente boca abajo en el albero. Antes de que la vaca dejara de empujar, todos estaban ya de nuevo en pie. Joaquín con el pantalón limpio se convirtió en el último mohicano de Gallur al mantenerse todo el rato en pie. Solo faltó que comenzase a sonar la banda sonora mientras la plaza ovacionaba.

El de Paniza volvió a llevársela, esta vez hacia la contraquerencia. Ahí ella repuso. Saúl la cambió de terrenos mientras tanto y entonces volvió a arrancar con todo, pegando fuerte y desplazándolos y repitiendo antes de salir del círculo central, la cuadrilla impecable.
Entonces se cumplió el primer minuto de actuación y comenzó la exhibición made in Paniza de llevar y sacar a la vaca pegadita, pero también exhibición made in Gallur, pues la vaca no dejó de pegar fuerte en ningún momento, salvo que intentase hacer hilo con Saúl Pardo. Muchas teclas que tocar tiene esta gran vaca. Cuando llevaban minuto y medio, Raúl salió como segundo citador y volvió a bordarlo. Estando tres en el cesto, Saúl Frescané volvió a tocar la tierra con las rodillas. Brava la vaca y bravos los roscaderistas.
En el último minuto de actuación, la vaca llevaba ya mucho desgaste y se empleó menos, con golpes muy asequibles para la cuadrilla. Consiguieron un total de 13 entradas válidas, que les sirvió para quedar segundos en ese momento —y al final del concurso, aunque empatados a entradas con la penúltima cuadrilla que todavía no había salido—. Se llevaron una sonora ovación por parte del respetable.

Uncastillo vs Periquita, nº 56
Llegó el turno de la joven cuadrilla cincovillesa de Uncastillo capitaneada por Héctor Arregui y al cual acompañaban Juan Garín, David Idoipe, Jaresh Neyra y, como citador, Adrián Martínez. David y Jaresh también en el día del chupinazo de Ejea. En suerte les correspondió otra de las vacas fuertes de la J que no les dio mucha opción: Periquita, una bella y seria colorada marcada a fuego en el costillar con el número 56.

Periquita tan apenas le hizo caso a Adrián cuando saltó al albero y se fue como un obús a por el roscadero. Pegó muy fuerte y al medio mientras metía riñones sin parar y el palo izquierdo volaba. Los desplazó, los derribó y les robó el roscadero. Cuadrilla eliminada.

Tarazona vs Hebrea, nº 395
En penúltimo lugar, saltó al ruedo otra joven cuadrilla capitaneada por Jorge Murillo y que acompañaban Álvaro Jareño, Javier Mainez, Iván Pérez y, como citador, Marcos Tudela. Saltó al ruedo la cuadrilla turiasonense de Roscaderos El Moncayo, también conocida como Cuadrilla de Tarazona, pero que es la misma cuadrilla. En suerte les correspondió otra gran vaca de Hermanos Marcén: Hebrea, una pintura de vaca marcada con el numero 395.
Jorge Murillo se la llevó de salida. Luego fue hacia los medios y pegó un topetazo muy fuerte. Los roscaderistas aguantaron muy bien. Cuando giraron el cesto, ella cabeceó un poquito y salió del canasto en dirección a las tablas. La vaca tenía la gran virtud de repetir casi sin que la citasen y, aunque pegaba fuerte todas las veces, no se desgastaba empujando o cabeceando en la primera mitad de la actuación.
Según fue pasando el tiempo, entonces sí la vaca, cuando pegaba, se quedaba un unos segundos cabeceando. Trabajaron bien a la vaca, tanto los roscaderistas como Marcos Tudela, y consiguieron un total de 13 entradas válidas, que les sirvió para empatar con Gallur a entradas y conseguir, tras el desempate con el tiempo de la quinta entrada, el trofeo de subcampeones de la tarde. Enhorabuena.

Utebo-Monzalbarba vs Marfileña, nº 281
Cuando Marfileña, nº 281 de la J, asomó del camión para bajar a corrales, ninguno de los presentes quería ver su número en la papeleta y esa papeleta sacó la cuadrilla de Utebo-Monzalbarba, capitaneada por Guillermo Cortes y al cual en Zuera acompañaron Dani Marcón, Felix Royo, Mario Fernández y, como citador, Aitor Génzor —también en el día del chupinazo de Ejea—.
Pero, Marfileña llegó a Zuera y decidió pegar bien. De primeras, ignoró a Aitor y se fue directa hacia los medios. Por muy raro que parezca en ella, pegó al medio y abajo, aunque fuerte, doblándose el cuello en ese primer golpe. La cuadrilla la paró muy bien. Sin salir del círculo central, volvió a entrar al roscadero. En esta ocasión metiendo riñones y empujando. El pechuga se fue al suelo, pero el resto de roscaderistas aguantaron todos en pie. Ella cabeceó un poquito y Aitor se la llevó. La cuadrilla se recompuso.

El siguiente golpe también fue fuerte, Dani, al palo derecho, voló. Golpe fuerte y breve, con un cabeceo final y Aitor de nuevo se la llevó. La vaca comenzó a repetir pegando muy bien, con fuerza, pero sin desgastarse en exceso. A veces metía el riñón, a veces pegaba el tornillo con la cabeza. La cuadrilla estuvo perfecta con ella y consiguieron un total de 11 entradas válidas.

De esta forma concluyó el emocionante Concurso de Roscaderos de las fiestas de Zuera 2026. Enhorabuena a todos.

