Seis bellezas cárdenas de Don José Escolar para protagonizar el quinto encierro de las fiestas de San Fermín 2026. Un encierro en el que hemos vuelto a ver demasiadas imprudencias y que, a pesar de haber un corneado y un elevado número de traslados por traumatismos, San Fermín ha tenido mucho trabajo con su capotico para librar de muchas a muchos.
Si los días de atrás veníamos diciendo que la masificación era muy grande, hoy sábado todavía más. Sé que es una idea muy loca y, posiblemente, inviable, pero yo pondría a varias personas en los accesos al recorrido para que todo aquel que accediese tuviera que contestar a una pregunta. Solo una pregunta. Y con la respuesta permitirle el acceso o no. La pregunta sería: ¿sabes que un toro bravo te puede matar?
Y es que, si entre semana se ve mucho desconocimiento por parte de muchos participantes en el encierro, cuando llega el fin de semana se multiplica todavía más. Luego desgranaré más, pero se ven demasiadas acciones que son para llevarse las manos a la cabeza, que ya lo de decir que son “patas” se va quedando hasta corto.
Vayamos al grano y contemos lo sucedido en el quinto encierro de las fiestas de San Fermín 2026 con toros de Don José Escolar.
Las campanas de San Cernín anunciaban que eran las 8 de la mañana en punto y el carpintero ha prendido la mecha. Cohete al cielo. Portón abierto. Animales a la calle liderados por un cabestro. Abajo, en Santo Domingo, hoy han corrido principalmente bueyes y un poquito a los toros por los laterales, muy hermanada la torada y muy juntos todos los animales.
Precisamente, los cabestros han sido los que nos han dado los dos primeros sustos del día. Prácticamente a la vez, a la altura del Mercado, uno de los bueyes ha arrollado fuertemente a un participante que iba casi andando y que ha caído de mala manera al suelo. Mientras, unos metros más atrás, otro de los cabestros golpeaba en la cara a un veterano y aficionado corredor, además, muy seguidor nuestro. Así que desde aquí, un abrazo.
Antes de llegar a la Plaza Consistorial, uno de los toros ha metido una marcha más y no sólo se ha puesto en cabeza, sino que también se ha adelantado. Bonitas y emocionantes carreras al paso de la manada por el Ayuntamiento. Sin embargo, el primero de los toros se ha abierto por la parte derecha y, ¿adivináis qué había en la parte derecha pegados a la pared? Efectivamente, gente parada, sin correr o yendo al paso. ¿Y qué ha pasado? Efectivamente, los ha arrollado y, de paso, un veterano corredor s e ha llevado una cornada en la cara. Desde aquí, desearle una pronta y buena recuperación.
En la curva de Mercaderes con Estafeta, otro veterano corredor ha sido arrollado feamente. Un instante después, un gran corredor navarro del tramo, se ha metido en apuros, pero todavía me froto los ojos al ver cómo ha salido y cómo lo ha resuelto. Se ha quedado encajonado en medio de los animales y no sólo ha conseguido salir de ahí, sino que además se ha puesto delante de los toros y ha avanzado metros y metros con ellos a la espalda en una maravillosa carrera. Extraordinario todo.
Tras esta carrera, la manada ha continuado avanzando por Estafeta, pero estaba dificilísimo entrar pues iba cabestrada por delante, los seis toros todos juntos detrás de ellos y cerrando otro buey. A pesar de esto, hemos visto unos cuantos corredores que han comenzado a meterse en huecos inverosímiles para ejecutar ajustadas carreras, algunas de ellas larguísimas, pues uno de los mozos ha entrado ahí y ha terminado en Telefónica después de haber dejado bellos momentos corriendo en medio de la manada.
Muchas caídas de nuevo, mucha gente parada también y varios mozos ejecutando carreras por los laterales, no había muchas más opciones, pues la cabestrada tapaba la cabeza de la torada y así nos hemos presentado en el Fitero, donde había poco hueco para meterse. Pero la maestría es un grado, y el maestro de maestros, no por edad sino por saber hacer, se ha metido limpiamente en ese hueco, comenzando con una carrera preciosa, que luego se ha visto un poco interrumpida cuando ese toro —que era el tercero— se ha pegado al culo del buey al girar en Telefónica, pero ahí que se ha mantenido, le ha vuelto a ganar el hueco y ha entrado, hoy sí, de forma preciosa en la plaza.
Mientras tanto, pasaban muchas cosas y no todas tan buenas, aunque algunas sí. ¿Cosas buenas? Un corredor llegando al último tramo corriendo bonito delante de los últimos toros cuando venía corriendo desde la Bajada de Javier. O el relevo que le ha tomado a este joven otro corredor y se ha ido hasta la curva. O esos mozos que saben respetar a los que vienen con los toros y realizan su carrera delante de ellos, respetando. Varias carreras también bonitas corriendo delante de los distintos toros. Y poquitas cosas más.
¿Y las no tan buenas? Mucha gente parada en los dos laterales de Telefónica. Preocupante. En el lado derecho se han abierto los toros y a los ahí parados se les han aparecido todos los capoticos de San Fermín: pitones por espaldas, cuellos, riñones. Caídas, montoneras. Toros por encima. Gente andando. Gente vuelta. Gente con móviles. Gente riéndose mientras un cuerno le pasa por el sobaco. Pone los pelos de punta ver todo lo ocurrido hoy en el lateral derecho de la Bajada al Callejón.
Pero la guinda la ha puesto el del pelo verde. Han sido varias las personas que me han escrito justificándole. No tiene justificación. Es casi peor la justificación que lo que piensan que se dice. Supuestamente se le cae el móvil. El móvil no se le debería caer, porque no está permitido correr con móviles, y en caso de llevarlo debería ir en un bolsillo cerrado. Con lo cual, no podría caerse. Pero es que se agacha a cogerlo al suelo y se levanta sin mirar. Sin pensar. Sin saber. Y lo hace en la cara del toro, andando. Matthew Petter Tassio falleció por levantarse en la cara del toro. La mayoría de muertes en el encierro han sido por caer.
Y este personaje carente de neuronas va y se levanta en la cara de un toro bravo, y lo hace con la cara pintada y el pelo verde. Es como decir, “espera, que soy tonto y por si no te había quedado claro que lo soy, me voy a poner bien llamativo para que no te pierdas lo tonto que soy”. Afortunadamente, para él, el toro no le ha prendido. Pero ojo, es que no ha corrido, es que ha salido de la cara andando, trastabillándose casi con el buey. La imagen bochornosa.
Lo han detenido y le han denunciado mientras recibía muchos insultos por parte de los presentes en la Plaza de Toros de Pamplona y él les hacía gestos chulescos. Lamentable todo. Aquí las personas se juegan la vida. El Encierro de Pamplona es una cosa seria y este personaje no debería tener cabida aquí. No se pueden promocionar actitudes como estas. Lamentables. Actitudes que no sólo ponen en peligro su vida, sino también la vida de los demás. Decía Chapu que no debería de haber cruzado el puente del Río Arga. Y yo digo, ojalá se hubiera equivocado de avión y se hubiera ido a la otra parte del mundo. Este tipo de personajes cuanto más lejos del encierro de Pamplona, mejor. Que alguien le ponga un lacito y lo mande de vuelta a su casa, por favor.
En el ruedo más imprudentes, gente que cruza por delante de los animales, gente con móviles, gente que los toca. En fin.
Al final, y con todo lo que ha pasado, el parte de heridos no ha sido tan malo como podría haber sido. El comportamiento de los preciosos toros grises de Don José Escolar ha sido exquisito. Mañana, más. Mañana, toros de La Palomilla. Suerte a todos.

