El segundo encierro de San Fermín 2026 lo han protagonizado los toros de Cebada Gago. La ganadería gaditana, que pasta en Medina Sidonia, nos ha ofrecido una carrera muy distinta a la que nos tiene acostumbrados y hoy, con la de gente que había en la calle, casi se ha agradecido.
Encierro muy rápido para ser ellos, tan sólo 2 minutos y 26 segundos. Ayer os hablaba en la previa al encierro curiosidades con los encierros y los números de Cebada… Pues hoy, ha durado 2:26 en el año 2026. Una más para anotar.
Los protagonistas del día han sido: Palillero (n.º 13), cárdeno, 585 kg (febrero 2021); Cepillito, (nº 78), negro, 575 kg, (Marzo 2021); Pintado, (nº 70), negro mulato chorreado bragado corrido axiblanco, 565 kg (noviembre 2020); Filósofo (n.º 64), cárdeno claro, 565 kg (febrero 2021); Branador (n.º 66), negro bragado meano, 555 kg (febrero 2021); y Manijero, (nº 67), negro, 590 kg (marzo 2021)
Antes de entrar a contar lo sucedido en el encierro, hablemos de lo sucedido en los momentos previos a él, que no ha sido poco. Tapón en el acceso al encierro, muchos corredores han sido los que han indicado que, cuando han llegado al recorrido, no podían acceder por un tapón que bloqueaba el propio acceso, valga la redundancia.
Mucha, muchísima gente en la Plaza Consistorial a las 7 de la mañana. Mucha gente con poca intención de correr toros, sino de alargar la fiesta. Muchísima gente que su único objetivo es ver el encierro, como un espectador más, desde la calle. Gente con cámaras, manchados de vino y más pendientes de cantar y montar jaleo que de pensar que en poco rato 12 animales correrán por esas calles, 6 de ellos bravos.
Los accesos se han cerrado antes de lo previsto porque el número de personas era muy elevado y gente que pensaba correr se ha quedado fuera, mientras que el recorrido lo llenaban personas que llevaban muchas horas despiertos y muchos de ellos tenían poca sed.
Tal era la masificación a las 7:45 de la mañana detrás de la primera barrera policial, que esos “participantes” han comenzado a correr y a hacer fuerza rompiendo por completo la barrera y desatando el caos en los instantes previos. Algunos han sido sacados a la fuerza de ahí a pocos minutos de comenzar el encierro. La mañana pintaba fea y muy masificada.
Y ahora sí, contemos lo sucedido en el segundo encierro de San Fermín 2026 con toros de Cebada Gago. Se vienen curvas.
Segundo Encierro de San Fermín 2026: Cebada Gago
8 de la mañana en punto. Cohete al cielo. Portón de Santo Domingo abierto. Manada al completo a la calle con uno de los enormes bueyes abriendo y mandando. Le seguían un toro y un buey, luego cuatro cabestros más; a continuación los otros cinco toros; y cerrando el último de los cabestros, muy grande también.
Complicado correr delante de los toros hoy en estos primeros metros del encierro. A pesar de ello, hemos visto unas cuantas carreras laterales en Santo Domingo de mucho mérito. Subían como cohetes y cada vez más hermanados y tapados.
En la Plaza del Ayuntamiento —y en Mercaderes— llevamos dos días seguidos viendo mucha más gente de lo que es habitual en este tramo. Pero hoy había tanta gente que parecía aquello la Bajada al callejón. Extremadamente masificado el punto con demasiada gente parada en los laterales o avanzando casi al paso. Y eso es lo que ha pasado con un mozo que iba así por el lado izquierdo, con dudas y sin correr, que uno de los Cebaditas se lo ha llevado por delante y ha caído al suelo de mala manera.
Mientras tanto, por el lado izquierdo de la Plaza, varios corredores han firmado carreras de mucho mérito entrando por el lateral. Han hecho todo lo que se podía hacer con la conformación de la manada que había en ese momento.
La manada en bloque, muy junta, por el centro de la calle y a la velocidad de la luz. Muy buenas carreras de los habituales del tramo. Especialmente dos de ellos, un joven aragonés y un veterano pamplonés, los cuales, un día más, han vuelto a brillar en la calle del contraluz. Sin embargo, el navarro ha terminado en el suelo. Afortunadamente, sin consecuencias. Muchas caídas al final de Mercaderes.
Los dos corredores mencionados venían por el lado izquierdo, haciendo brillar al encierro. Sin embargo, en el lado derecho había filas de personas paradas delante del vallado. Peligrosísimo.
Y así, como un rayo, nos hemos presentado en la Curva de Mercaderes con Estafeta. Un corredor americano la ha tomado por el exterior, entrando con los toros en la espalda en Estafeta. El mozo se ha encontrado con gente que no corría y también se ha ido al suelo. Además, otra gente habitual del tramo también se ha ido al suelo por esa parte izquierda de los primeros metros de Estafeta. Efecto dominó. Mientras, por el interior de la curva infinidad de camisetas amarillas. ¡Ay! si los viera en Maestro Antoñete. Más a la derecha, en la pared, filas de personas paradas que no deberían estar ahí.
Los toros seguían pegados a la parte izquierda y al culo del enorme cabestro que abría carrera. Pero, un joven vestido de blanco ha visto ese hueco y se ha marcado una bonita carrera casi pegado a la pared delante de Palillero. Pero, sí, efectivamente, también se ha encontrado con gente que no corría y ha tenido que interrumpir su carrera. A su vez en el lado derecho se han ido formando varias montoneras de personas. Muchas caídas hoy, demasiadas.
A partir de ese momento, el buey mandón ha tomado el centro de la calle para imprimir su ritmo. A su izquierda, un toro. Detrás de ellos, el resto de los animales, muy juntos todos. Pocas opciones. O mejor dicho, solo una. Muchos corredores para sólo un hueco. Complicado. Hasta la Bajada de Javier los mozos iban relevándose y ejecutando pequeñas carrerillas. Al llegar ahí, un corredor se ha colocado delante de este toro y ha avanzado muchísimos metros con el morlaco respirándole en los riñones. Carrerón. Bonita y de mérito.
Al poco de comenzar este corredor esa buena carrera, otro buen corredor local se ha colado por su izquierda, también delante del toro. Pero, se ha encontrado con una persona que estaba de frente a la carrera con un móvil en la mano. Nada menos que tres personas de frente a los toros había en ese momento. El buen corredor ha optado por retirarse e intentar meterse con algún toro de los de final de manada, mientras que el tipo del móvil
Tras esa buena carrera que comentábamos, un joven de blanco le ha cogido el relevo por el centro de la calle para firmar una auténtica delicia de carrera: bonita, con clase, con gusto, mirando atrás, echando el periódico. Muy buena. Preciosa.
Si ayer decíamos que en el último tramo había habido menos gente que otras veces y menos gente comparada con el resto de tramos, hoy no ha tenido nada que ver. En el último tercio de Estafeta había más gente que en la guerra. En toda la calle ha habido filas y filas de gente parada en los dos laterales, pero en ese punto del recorrido no sólo eran las filas de gente parada, era también el hambre por colocarse delante de la cara de los toros y, tal y como venía el encierro hoy, ese hueco estaba muy caro. Así que, como consecuencia de ello, se han producido infinidad de caídas, algunas de ellas de extraordinarios corredores. Violento y sucio estaba el encierro hoy.
En la recta final de Estafeta, un gran corredor pamplonés ha tomado el relevo de un mozo que venía con los dos toros por la izquierda. Ha sabido colocarse en el sitio con habilidad y respeto y se ha marcado un auténtico carrerón, esquivando montoneras de gente y avanzando hasta la Bajada el Callejón. Sin embargo, por el camino, un corredor habitual madrileño ha intentado colocarse a su lado y ha sido arrollado por Palillero. Este joven ha caído de una feísima al suelo y le ha pasado la manada por encima. Afortunadamente, ha quedado en un susto sin consecuencias.
Con el resto de toros, muchos han sido los que se han metido unos pocos de metros, aunque fuera por el lateral, pero, o tenían que cortar la carrera al toparse con gente o bien caían. Muy complicado ha estado correr el encierro hoy.
Uno de los toros, ha perdido las manos al llegar a Telefónica y, como había tanta gente parada en los laterales y se producían montoneras, los corredores iban cayendo. Y ahí es donde ha venido la cornada del día, pues el toro se ha encontrado al caer con el brazo derecho del joven guipuzcoano. Desde aquí, desearle una pronta y buena recuperación. —Por cierto, todos los puntos del recorrido son malos para quedarse parado y no correr, pero quedarse parado en el vallado derecho de Telefónica es comprar un billete directo para ir a visitar a San Pedro. Que alguien a gran escala informe a los guiris y novatos de eso, por favor.—
Este suceso ha hecho que los toros se disgregasen y ahí han podido entrar más corredores a la cara de los toros. Una preciosidad de carrera se ha marcado un gran corredor madrileño al que entrevistamos el año pasado y su entrevista fue la más leída. Carrera con clase y elegancia. Preciosa.
En la entrada al ruedo, han sido los primeros toros los que han perdido las manos, pero sin consecuencias, pues se han levantado al instante y han entrado en corrales en un visto y no visto. De esta forma ha terminado este accidentado segundo encierro en el que ha habido más imprudentes que corredores. Demasiadas personas paradas, recordemos que las normas dicen que hay que correr y que se multará a las personas que no lo hagan. Demasiadas personas con móviles, demasiadas personas sin conocimiento, demasiadas personas tocando a los animales o agarrando cuernos, demasiadas personas haciendo cosas que no debían, demasiadas personas no cumpliendo las normas. Afortunadamente, hoy a los Cebaditas no les ha dado por liarla.
Mañana más. Mañana los veloces toros de Victoriano del Río. Suerte a todos.

